Sinopse Domingos de Agosto
En esta novela de personajes en penumbra son también fundamentales los escenarios y la atmósfera: el viejo Hotel Majestic, el Negresco, una pensión, la ruinosa fachada del cine Forum, un restaurante sin clientes, un coche con matrícula diplomática, el descuidado jardín de una villa...
Domingos de agosto narra una historia de amor que es al mismo tiempo una historia policíaca en la que se adivinan ecos del fatalismo crepuscular de Simenon. La novela es una muestra superlativa de la capacidad evocadora de Modiano, de su magistral manejo de la ambigüedad, la elipsis y los misterios intuidos o apenas desvelados, mecanismos con los que construye un universo narrativo propio e inimitable.
«Hay un estilo, un tono, unas obsesiones que sólo le pertenecen a él y que maneja con virtuosismo. Su evocación de Niza en invierno, ciudad fantasma poblada por fantasmas, es incomparable. Novela de atmósferas, Domingos de agosto es también una novela de amor y una novela policíaca» (Jean Chalon, Le Figaro).
«A fuerza de destilación, Modiano crea un misterio. Utiliza un registro que no está tan alejado del de Simenon» (D. J., Le Quotidien de Paris).
«Tan difuso como siempre, el mundo umbrío de Modiano resulta aquí más misteriosamente absorbente que nunca» (Annie Coppermann, Les Echos).
«Cada novela de Modiano lleva la marca de un escenario concreto. Los decorados de Domingos de agosto son prodigiosamente modianescos» (Bertrand Poirot-Delpech, Le Monde).
«En Domingos de agosto Modiano traza una línea recta. Ha sustituido su nostalgia impresionista por una lógica fatal. Aquí los flashbacks de Modiano funcionan como en el guión de una película» (Jérome Garcin).