Sinopse EL HOMBRE QUE SE CREíA VICENTE ROJO
en el que es difícil reconocerse o diferenciar lo que está a nuestro alcance de lo que
es imposible: una enigmática lección de vida. «Yo puedo decir que no sólo he alcanzado la paz, sino que he hecho una gran labor. He trabajado mucho por la cultura, ha sido lo único que me ha interesado. No conozco sensación más placentera que la de leer un buen poema, escuchar música o mirar una pintura bella. Ése
es el único significado de todo, el lugar del que fuimos expulsados y que nos pasamos toda la vida buscando».