Sinopse El oso y yo
Muy pocos pueden contarlo y ninguno como Alvaro Arribas, joven naturalista y gu¡a en el concejo asturiano de Somiedo. La suya deviene âÇösin querer y sin saberlo, sin afectación ni artificioâÇö la voz grave del monte cantábrico y de una historia que se resiste a morir. Escribe frente a la lumbre y mientras el viento azota, y lo hace ante todo sobre su comunión atávica y profunda, fraguada en mil encuentros furtivos, con ese auténtico portento animal que simboliza, como ningún otro ser de nuestro suelo, «la esperanza del último suspiro salvaje de Espa?a»: el Ursus arctos. Pero no es solo eso.
Este exquisito libro, testimonio privilegiado y v¡vido de la naturaleza de la creación (como apenas lo son ya unas pocas voces encanecidas lejos del mundanal ruido), nos cuela en una fr¡a batida de jabal¡es para ver a una osa inesperada cruzar tranquila una calvera; nos gu¡a hasta el borde de un piornal para o¡r a dos venados berrear espantando a un raposo asustadizo; nos cobija tras muros de piedra nevados junto a armi?os y v¡boras. Graznan chovas, ta?en cencerros; reinan la paciencia, el silencio. El autor sue?a el sue?o de su perro montaraz. Y su sue?o hace so?ar al lector que, minúsculo y tan lejos de la rotunda verdad de las monta?as, ans¡a traspasar el papel.
«Este es un libro que, amén de haberlo le¡do con enorme placer y la mayor emoción, lo que más me hubiera gustado es haberlo podido vivir».
Antonio Pérez Henares