https://www.imosver.com/gl/libros/la-renuncia-64310301016431030101La renuncia9.45Nunca es fácil para una mujer de la alta burguesía soportar el peso de la crítica social. Edith Wharton (1862-1937) es hoy un mito de las letras universales. Baste recordar, entre sus obras más conocihttps://static.serlogal.com/imagenes_small/9788497/978849793256.jpgLibrosSin stock temporalmenteDEBOLSILLO000https://static.serlogal.com/imagenes_small/9788497/978849793256.jpg00107673870010617004001061701700106127499.9550.52004/04/219788497932561Wharton, EdithLibrosaño_2004idioma_CastelánCautor_Wharton, Edithsaga_CONTEMPORANEA
Este tipo de cookies permiten ao usuario a navegación a través dunha páxina web, plataforma ou aplicación e a utilización das diferentes opcións ou servizos que nelas existan.
imosverlaravel_session
Descrición
Esta cookie é necesaria para que o sitio web funcione e non se pode desactivar nos nosos sistemas.
Duración
Sesión
Dependencias
Dominio
imosver.com
OCT8NE
Descrición
Esta cookie utilízase para o correcto funcionamento do Chat de Oct8ne para prestar o servizo de atención ao cliente ao usuario.
Son aquelas que posibilitan o seguimento e análise do comportamento dos usuarios na nosa páxina. A información recollida utilízase para a medida da actividade dos usuarios na web e a elaboración de perfís de navegación dos usuarios.
_clsk
Descrición
Rexistra datos estatísticos do comportamento do visitante na web. Isto utilízase para análises internas por parte do operador da web.
Duración
1 ano
Dependencias
_clsk,MUID,_clck
Dominio
logglytrackingsession
Descrición
Identifica e rexistra a sesión do usuario con fins analíticos.
Duración
Sesión
Dependencias
Dominio
.imosver.com
GOOGLE_ANALYTICS
Descrición
Rexistra unha identificación única que se utiliza para xerar datos estatísticos sobre como utiliza o visitante o sitio web.
Duración
1 ano
Dependencias
Dominio
.imosver.com
Son aquelas que nos permiten adaptar a navegación na nosa páxina web ás súas preferencias (por exemplo, idioma, navegador utilizado, etc.).
_fbp
Descrición
Utilizado por Facebook para ofrecer unha serie de produtos publicitarios, como ofertas en tempo real de terceiros anunciantes.
Nunca es fácil para una mujer de la alta burguesía soportar el peso de la crítica social. Edith Wharton (1862-1937) es hoy un mito de las letras universales. Baste recordar, entre sus obras más conocidas, La edad de la inocencia, que Scorsese llevó al cine con éxito. La carrera literaria de esta gran autora estadounidense se inauguró en 1905 con The House of Mirth y se cerró justamente con La renuncia en 1925, el mismo año en que Virginia Woolf publicaba La señora Dalloway. Además de ser apreciada por sus dotes literarias, Wharton fue una mujer liberal que sufrió en carne propia las inclemencias del chismorreo de altura que se practicaba en las mansiones de la Quinta Avenida a principios del siglo XX: divorciada y con una considerable nómina de amantes en su haber, la autora vivió sus últimos días en un pueblecito de Provenza, en el sur de Francia, un hecho que confiere sabor autobiográfico a las mejores páginas de algunas de sus obras. Nunca es fácil para una mujer de la alta burguesía soportar el peso de la crítica social. Por eso hace mucho que Kate vive en un pueblecito de la Costa Azul, donde nadie sabe o quiere saber quién es esta señora que ahora peina sus primeras canas y esconde con garbo un infinito aburrimiento. Solo ella recuerda su pecado de juventud: la huida precipitada de su mansión de Nueva York para seguir los pasos de un amante que la alejaría para siempre de su marido y de su hija Anne, entonces una niña. Los años han pasado, y es Anne, convertida en una hermosa muchacha en edad de merecer, quien reclama un buen día la presencia de su madre en la austera mansión de Manhattan. Kate acude a la llamada, y pronto las vemos paseando por Central Park y disfrutando de esa intimidad que une a madres e hijas en el más hondo de los afectos. Pero este sueño se convertirá en tragedia cuando Kate descubra que su adorada Anne ha decidido casarse con Chris Fenno, un hombre al que ella conoce muy bien, quizá demasiado...