Primeras páginas
Sinopse Mi hijo no estudia, no ayuda, no obedece
Al llegar la adolescencia los hijos comienzan a exhibir novedosos e inquietantes comportamientos. Es una etapa complicada para los padres y también para los propios adolescentes. A los padres nos suele pillar con el paso cambiado. Todo lo que funcionaba en años anteriores ahora parece no hacer efecto. Castigos, reprimendas y sermones no hacen sino empeorar la situación.
A lo largo de esta obra se desarrollan herramientas que persiguen mejorar las habilidades de comunicación y el manejo de conflictos. La práctica de estas habilidades servirá para tener un mejor conocimiento de las necesidades e intereses de los hijos en su adolescencia. Así, cuando el adolescente se encuentre en situaciones límite, los padres poseerán recursos para ayudarle a afrontarlas.
Las veinticinco reglas que se exponen permiten:
. Tomar conciencia de la importancia que desempeñan las emo¡ciones en las relaciones entre padres e hijos.
. Adquirir competencia en el uso de destrezas, como escuchar activamente, evitar los reproches o reconocer los errores propios, lo que facilitará los acercamientos y contribuirá a reforzar el buen clima familiar.
De usted depende que la hora del almuerzo sea un momento de encuentro y no la madre de todas las batallas.