Primeras páginas
Sinopse Poesía completa
Héctor Abad Faciolince Reseñas:
«Yo no me imagino de otra manera a William que como poeta, por más que otros libros suyos hayan conquistado un mayor éxito de crítica, el favor del público y hasta los elogios con reservas de alguna que otra gran figura. El poeta en su sentido más radical es lo que campea en todas las páginas que Ospina ha escrito.»
José María Espinasa «La serena poesía conceptual de William Ospina es un desesperado combate por salvar las cosas más queridas del caos, de la irrealidad, y de ese río que todo lo erosiona, el tiempo.»
Humberto Marín «Hondo el poema, honda la voz, hondas las presencias y ausencias del poeta. El lector de estos versos encontrará de principio a fin la composición de una sinfonía con toda la musicalidad, expresada en sus ritmos y melodías. Preciso en las formas y métricas, desde el soneto, los septetos, octosílabos, heptasílabos, endecasílabos, hasta el alejandrino.»
Yirama Castaño, Arcadia «[Ospina] tiene una sensibilidad afinada que ha educado a lo largo de su existencia, con la curiosidad insaciable de los arqueólogos o los cazadores de tesoros recónditos en el abismo del océano. [...] El poeta nos embruja con su música intemporal, nos revela su alfabeto prodigioso para encontrar milagros en las piedras y en los bosques, y en el esquivo corazón de los hombres.»
El Nuevo Día «Ospina es cercano a Borges por más de una razón de fondo y otra de forma. Igual que el argentino, el colombiano mezcla con fortuna los géneros, poematiza historias, narra poemas y versifica ensayos, en textos construidos a base de cuidadosas combinaciones métricas, así como de una enunciación pulcra y elegante. [...] Sobre sus textos también se ciernen inmutables presencias metafísicas (el tiempo, la memoria, la muerte) que encarnan en la materia.»
Luis Jorge Boone, Letras Libres «Los lectores hallarán aquí una obra de gran complejidad y hondura, con una enorme belleza verbal, y con verdaderas revelaciones sobre lo que somos. [...] Ospina es capaz de conjugar todas estas voces en una música total que nunca es disonante. Por eso su lectura nos depara una emoción tras otra, un descubrimiento tras otro.»
Héctor Abad Faciolince