Sinopse ¡Ponte, mesita!
La novela se lee en un suspiro, la pluma de Serre, irónica y juguetona, nos sumerge en la atmósfera de los cuentos infantiles, donde lo real se transfigura y transitamos un espacio sin ley. En este cuento fascinante y terrible encontraremos un ogro lobuno, Pierre Peloup, que devora a los niños, y una familia que vive al margen de los tabúes occidentales: la pedofilia, el adulterio y el incesto. Pero en la novela su protagonista narra también la dolorosa expulsión del paraíso de la infancia, los avatares de un cuerpo que en su tránsito a la edad adulta hallará refugio en la palabra y, sobre todo, en la literatura.
«Anne Serre construye esta novela como un cuento elegante y estremecedor, sutilmente escandaloso, ambiguo y seductor como un cuadro de Balthus» (Nathalie Crom, Télérama).
«Un cuento gozoso, acerca de una infancia encantada, donde los padres, los amigos y los niños retozan juntos en una orgía formidable y feliz» (Anne Diatkine, Libération).
«Una fábula para adultos, usa fantasías y prohibiciones y las echa al caldero hirviendo de la escritura. Para tal alquimia hace falta el gran talento de Anne Serre, escritora de novelas que infunde a la ficción -por lo tanto, a la mentira- una fascinante verdad» (Sophie Creuz, L'Echo).
«En estos tiempos en que se comercializan sin cesar escándalos de pacotilla, Anne Serre, con este texto duro y enigmático, reafirma con excelencia los derechos de la literatura» (Alain Nicolas, L'Humanité).
«Un cuento naíf y cruel. Cautivador» (Eric Chevillard, Le Monde des Livres).
«Un shock literario» (Marianne Payot, L'Express).
«Con ¡Ponte, mesita! Anne Serre intriga, desconcierta, pero también seduce. La admiración, la ingenuidad y la ausencia de juicio moral dibujan en el relato un halo alucinado» (Hélèna Villovitch, Elle).