Sinopse UN HEROE POLACO
En Un héroe polaco, Henryk Sienkiewicz, consumado maestro del más clásico y robusto realismo, nos presenta una universal historia de amor en la guerra. Basia es la atrevida y valerosa princesa soldado y Miguel Volodiovski, el pequeño caballero comandante de las tropas polacas que, bajo el mando de Juan Sobieski -rey de Polonia y héroe de la Cristiandad en la batalla de Viena-, harán frente al insurgente poder turco. Tras mil avatares que les mantendrán separados, Basia y Miguel lucharán juntos en la fortaleza de Kamieniec, defendiendo a Polonia y a la civilización occidental frente a la tiranía de las hordas orientales.
Personajes soberbiamente construidos, conjuras, acción trepidante que nos habla de cuestiones universales, magníficas recreaciones históricas; tras A sangre y fuego y El Diluvio, Un héroe polaco concluye la trilogía de Sienkiewicz, y una vez más el premio Nobel polaco demuestra por qué es uno de los autores más traducidos y leídos de todos los tiempos.
Henryk Sienkiewicz es el quinto premio Nobel (1905) en la historia del galardón y el primero de Europa Oriental. Sus obras, traducidas a más de cuarenta idiomas, le convierten en uno de los autores más leídos del siglo XX.
Nació en Wola Okrzejska, Polonia, el 5 de mayo de 1846. Se inició como periodista en 1869, realizando diversos viajes entre 1876 y 1879, y trabajando en Estados Unidos como corresponsal desde 1876 a 1878. En 1882 fue nombrado director del periódico conservador Slowo. Siendo ya un prestigioso periodista y gran defensor de la causa polaca, dirigió una carta abierta a Guillermo II en la que se oponía a la germanización de la Posnania, atrayendo la atención mundial sobre el futuro de su país, que en aquel momento se hallaba bajo el dominio de Rusia, Alemania y Austrohungría.
Fue un autor muy popular en su tiempo. Consiguió un enorme éxito con la publicación de su trilogía sobre la lucha polaca frente a las invasiones del siglo XVII: A sangre y fuego (1884), El diluvio (1886) y Un héroe polaco (1888).
Hoy en día es recordado sobre todo como el autor de Quo Vadis? (1896), novela llevada al cine en repetidas ocasiones.
También son muy célebres sus novelas Sin dogma (1891), La familia Polanieski (1894) y Los cruzados (1900), y sus colecciones de relatos Nadie es profeta en su tierra (1872) y Bocetos al carbón (1880), así como sus novelas cortas Bartek el vencedor (1882), El torrero (1880) y Sachem (1889).
Falleció en Suiza el 15 de noviembre de 1916. Sus cenizas descansan en la Catedral de San Juan en Varsovia.