Sinopse Ver un mundo en un grano de arena. Poesía
Hombre apasionado y ferozmente crítico con sus bestias negras(la hipocresía, la represión social y política, el conformismo intelectual, la pedantería, las imposiciones jerárquicas de toda clase), tomó partido y fue impiadoso con quienes podían censurar y reprimir sus ideas, que a menudo expresó con verbo irónico y violencia iconoclasta. Su sensibilidad era polémica y necesitaba del antagonismo para desarrollar sus intuiciones y convicciones más intimas. Pero, por encima de todo, fue fiel a los dictados de la imaginación y a su creencia de que la poesía era la voz inspirada de la imaginación, la parte divina del hombre. Fue así como logró esa peculiar honestidad que T.S. Eliot encontraba aterradora y que hace que aún hoy, por encima de veladas y distantes referencias bíblicas, su voz nos hable con una urgencia y una inmediatez que hacen de él nuestro contemporáneo.